Inspirado en la filosofía wabi-sabi, que abraza la belleza de lo auténtico y lo imperfecto, este florero de diseño limpio y silueta orgánica es la pieza perfecta para transformar cualquier rincón en un refugio de serenidad.
Cada pieza está moldeada a mano de forma completamente artesanal, lo que otorga a su superficie de concreto texturas únicas e irrepetibles. Su acabado en color Verde Humo aporta una tonalidad sobria, terrosa y profundamente elegante, ideal para combinar con elementos botánicos secos o frescos.
Material: Concreto de alta calidad con acabado sellado mate.
Color: Verde Humo (pueden presentarse sutiles variaciones de tono debido a su naturaleza artesanal).
Fabricación: Hecho 100% a mano, celebrando los poros y texturas naturales del material.
Estilo: Minimalista, nórdico, wabi-sabi.

